Generación

Pequeños paneles solares de gran rendimiento

Los paneles Ecomesh triplican el rendimiento térmico en la mitad de superficie, y por ello han sido seleccionados por el Fondo de Emprendedores de Fundación Repsol

 

El Sol envía a la Tierra la misma energía en una hora que la que utiliza la civilización humana en todo un año. Si además se tiene en cuenta que la radiación solar está garantizada para los próximos 6.000 millones de años, su idoneidad como energía alternativa queda más que demostrada.

 

Prototipos de los paneles ECOMESH
Prototipos de los paneles ECOMESH en la competición internacional de viviendas eficientes: Solar Decathlon 2012.

 

En el caso de España, que es uno de los países de Europa con mayor cantidad anual de horas de sol, este fenómeno podría compensar energéticamente su escasez de recursos fósiles. En este sentido, el país ha sabido ver esta oportunidad y, a finales de 2012, su potencia solar fotovoltaica instalada alcanzaba los 4.381 megavatios, lo que la sitúa como una de las más altas del mundo y la tercera de Europa, por detrás de Alemania e Italia.

 

Estas cifran han sido posibles gracias a la innovación constante, que ha permitido desarrollar paneles solares cada vez más eficientes. En este contexto se encuadran los dispositivos Ecomesh, cuyas ventajas respecto a otros sistemas les han valido la selección dentro del Fondo de Emprendedores que impulsa Fundación Repsol.

 

Estos paneles tienen un funcionamiento híbrido, es decir, que producen tanto electricidad como calor. Aunque este tipo de tecnología no es nueva, sus antecesoras “tenían rendimientos demasiado bajos”, explica uno de los creadores de Ecomesh e investigador de la Universidad de Zaragoza, Alejandro del Amo.

 

Un panel solar convencional aprovecha el 15% de la radiación solar, mientras que los paneles híbridos aprovechan parte de ese 85% restante que se pierde. Del Amo asegura que “el problema de los híbridos es que tienen malos rendimientos a media-alta temperatura porque se pierde la mayoría del calor”.

 

Estos nuevos paneles, sin embargo, triplican el rendimiento térmico y mejoran en un 15% la generación eléctrica respecto a los convencionales, además de reducir en un 40% la superficie necesaria. Esta cuestión de tamaño permite, además, utilizar más paneles en el mismo espacio.

 

Es el aislamiento de la cara frontal de los dispositivos de Ecomesh el que reduce las pérdidas de calor. Una cubierta transparente y aislante (CTA), rellena de gas inerte, mejora la eficiencia energética del panel. “Las características químico-físicas del gas evitan las pérdidas por convección y todo este calor que no se pierde se dedica a calentar el agua que circula por dentro del panel”, aclara Del Amo.

 

Los primeros prototipos funcionaron con éxito en la Solar Decathlon Europe 2012, una competición internacional celebrada en Madrid con el objetivo de buscar soluciones al derroche de energía en las viviendas. Del Amo explica que con 18 paneles se consiguió abastecer de electricidad, calor y frío a una casa modelo.

 

Las características de los paneles Ecomesh permiten la autosuficiencia de una vivienda unifamiliar, la de las zonas comunes de los edificios residenciales, y la mejora en la competitividad de una empresa al ahorrar una parte de costes anuales en electricidad.

 

La compañía Endef, fundada por investigadores de la Universidad de Zaragoza, es la responsable de la patente y, en la actualidad, están preparando unas instalaciones piloto para el primer trimestre de 2014. Este proyecto pretende estudiar el comportamiento de las placas en distintos ambientes, de cara a comercializarlos en el verano del 2014.

 

Luces y sombras

 

España ha sido una potencia en el desarrollo de sistemas solares, pero la legislación actual juega en su contra. “La normativa es ambigua, porque fomenta la instalación de paneles solares, pero también exige un peaje por instalarlos”, se lamenta Del Amo. A pesar de esto, avisa de que los paneles Ecomesh se amortizan en cinco años –frente a los ocho que requieren otros paneles– y, en el futuro, asegura que se amortizarán aún antes.

 

Aunque la incertidumbre en la normativa ha asustado a muchos inversores, el investigador es optimista: “La tecnología fotovoltaica tiene un gran futuro ya que sus problemas no son técnicos ni de viabilidad, sino debidos a que algunos grupos de presión no les permiten su desarrollo”. Por eso cree que “el incremento futuro del precio de la energía solucionará, por sí mismo, estos problemas, pues entonces su instalación resultará más interesante”.

 

En cualquier caso, con unos precios cada vez más elevados –la luz volverá a subir en Enero– resulta interesante generar energía propia. Del Amo cree que las energías renovables no deben competir entre sí sino combinarse. De esta forma cualquiera podría utilizar Ecomesh para cargar su coche eléctrico mientras está en el trabajo.

 
Fuente: MIT Technology Review

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