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18 mayo, 2017

Cuba: plantas de energía alternativa enfrentan difícil camino

El proyecto energético cuenta con apoyo de China, pero enfrenta problemas de financiamiento pese a ser prioridad del estado.
 
Cuba plantas de energía alternativa enfrentan difícil camino
 

El primer proyecto de energía renovable en Cuba está finalmente en construcción gracias a la decisión de la compañía Shanghái Electric de China de invertir con una empresa británica que preparó las bases para el programa.

 

Pero las perspectivas de financiamiento son menos seguras para otras cuatro plantas de biomasa conectadas a ingenios azucareros en la isla, aunque cada vez es más prominente la presencia de China en Cuba.

 

“Tenemos que comprobar si los financistas están abiertos al mercado cubano o no”, dijo Zhengyue Chen, ex gerente de inversiones de Shanghái Electric y actual director financiero de Biopower, un emprendimiento conjunto con el Gobierno cubano encargado de desarrollar las plantas.

 

Biopower actualmente está buscando financiamiento externo para completar su programa y llegar a una capacidad total de 310 megavatios a un costo estimado de 825 millones de dólares.

 

Su enfoque para financiar los proyectos, utilizando la caña de azúcar, la producción de bagazo y el marabú local que crece rápidamente, refleja el esfuerzo más amplio que enfrenta Cuba en su intento por desarrollar el sector de las energías renovables y superar un déficit energético crónico.

 

La construcción de la planta inicial de 62 megavatios en Ciro Redondo, en la provincia central de Ciego de Ávila, se pondrá en marcha en el 2019 y es equivalente a la producción de energía en un año de un tanquero lleno de crudo.

 

Muchas firmas internacionales están interesadas en afianzarse en la lenta apertura del mercado cubano, pero aseguran que el financiamiento está resultando un gran escollo debido al embargo económico de Estados Unidos y a la falta de garantías para el pago.

 

“Lo más difícil que hemos tenido que afrontar en los últimos años para el desarrollo del proyecto ha sido el financiamiento”, dijo el presidente de Biopower, Andrew Macdonald, mientras recorría el lugar. El directivo dijo que el bloqueo estadounidense ha “estrangulado” el financiamiento de Europa y “otras fuentes obvias”.

 

La empresa británica Havana Energy, de origen escocés, se unió a la firma estatal cubana Zerus, del monopolio Azcuba, para crear Biopower en 2012.

 

El potencial energético de Cuba es enorme ya que la isla cuenta con abundante sol, viento y biomasa. Pero su desarrollo sólo se ha convertido en una prioridad estatal en el último año desde que Venezuela, un aliado que atraviesa una crisis, redujo sus envíos de crudo subsidiado a la isla.

 

El Gobierno cubano, que no respondió a una solicitud para una entrevista, anunció en julio pasado que racionaría la energía aumentando las preocupaciones del retorno a los apagones del llamado “Período Especial” tras el colapso de la Unión Soviética.

 

La escasez de energía llega en un momento de crecimiento del turismo hacia la isla y cuando la creación de empresas privadas comienza a generar mayor demanda.

 

Cuba apunta a incrementar la participación en el uso de fuentes renovables de energía hasta alcanzar el 24 por ciento desde un 4 por ciento para el 2030, dijo el mes pasado Alfredo López Valdés, ministro cubano de Energía y Minas.

 
Inversión riesgosa
 

Muchas empresas han mostrado interés en obtener parte de ese crecimiento, alentado por un entorno empresarial mejorado gracias a una ley de inversión lanzada hace tres años que incluso permite la plena propiedad extranjera de proyectos renovables.

 

Cuba firmó el año pasado un acuerdo con la española Gamesa para la construcción de siete plantas eólicas y con la alemana Siemens para mejorar la red eléctrica.

 

Sin embargo, se trata de acuerdos preliminares que pueden no convertirse en contratos concretos, dijeron diplomáticos occidentales en La Habana, por problemas de financiamiento como la falta de garantías de pago o la afiliación a instituciones multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo.

 

Mientras tanto, la capacidad de pago del país es cuestionable, agregaron. Si bien ha mejorado su registro de servicio de la deuda bajo la presidencia de Raúl Castro, se está quedando atrás en el pago a proveedores extranjeros debido a una crisis de efectivo.

 

El sistema de doble moneda doméstico hace también que los inversores se sientan nerviosos, al igual que el obstáculo del embargo comercial de Estados Unidos.

 

“En las condiciones actuales, sin garantía ni convertibilidad, es muy difícil imaginar grandes inversiones en el sector de las energías renovables”, dijo un diplomático occidental.

 
Financiamiento chino
 

Sin embargo, donde algunos inversionistas extranjeros temen pisar, China sigue avanzando.

 

“Cuba es un mercado único en este momento”, dijo Chen, quien añadió que a los chinos les gusta la nación caribeña porque “tenemos algo político y económico en común”.

 

Chen y Macdonald declinaron revelar detalles del acuerdo financiero de Biopower con Cuba. Shanghái Electric está construyendo la planta Ciro Redondo, así como pagando la mayor parte de ella.

 

Esto implicará considerables destrezas y transferencia de tecnología, dijo Macdonald. El ingenio azucarero Ciro Redondo, que está ilustrado con carteles con lemas socialistas como “Unidos y Productivos”, emplea la tecnología de la era soviética.

 

“Esperamos que esto sea parte de un lanzamiento de muchas empresas mixtas y participaciones extranjeras en el sector energético (…) Pero hoy todavía somos pioneros”, dijo el gerente del proyecto, Li Hui, quien dirigía las excavadoras en la fase del movimiento de tierra en el lugar.

 
Fuente: elcomercio.pe

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