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El hito solar del dólar por vatio para 2020 no es tan bonito como lo pintan

Un nuevo informe predice que ese será el precio máximo para construir nuevas plantas, pero el enfoque tiene todavía muchos retos para las renovables en general, como el almacenamiento y la distribución.

 

Esta semana el analista energético GTM Research predijo que el coste de construir grandes parques solares caerá por debajo de 1 dólar (unos 88 céntimos de euro) el vatio para 2020. Este dato es importante importante porque representa el umbral por debajo del cual los conjuntos solares se vuelven competitivos, sin subsidios, frente al coste de las plantas de combustibles fósiles. También es el objetivo fijado en 2011 por la Iniciativa SunShot (Disparo al Sol) del Departamento de Energía de Estados Unidos. Pero existen importantes salvedades.

 

Un dólar (88 céntimos de euro) por vatio no representa el «verdadero coste» de la energía solar. Esa cifra alude al precio que una empresa de construcción ofrecería a una empresa energética o desarrolladora para construir una instalación solar. En otras palabras, representa los costes de capital iniciales de la capacidad solar instalada. La energía solar conlleva un abanico de otros costes, como las líneas de transmisión para transportar la energía, el software para regular el flujo de energía solar intermitente a la red, los sistemas de almacenamiento energético, y así sucesivamente. «El ‘verdadero coste’ de la energía solar depende de tantos factores que son tan específicos al emplazamiento que resulta difícil generalizar«, afirma el autor del informe de GTM Research, Benjamin Gallagher. «En función de una serie de factores, una planta [solar] de un dólar por vatio tendrá un coste [energético] de la orden de seis céntimos de dólar (unos cinco céntimos de euro) por kilovatio-hora», afirma el investigador adjunto de mercados de electricidad del Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley (EEUU), Andrew Mills. Es comparable con el coste de la electricidad procedente de una planta a gas natural, pero estas plantas energéticas operan las 24 horas al día, no sólo cuando brilla el Sol. La intermitencia y la necesidad de energía auxiliar pueden añadir alrededor de un 20% al «verdadero» coste de la energía solar.

 

La energía solar aún representa una proporción pequeña de la generación de electricidad. La energía solar es la forma de más rápido crecimiento en Estados Unidos, pero aún representa únicamente poco más del 1% de la electricidad estadounidense. Incluso con las proyecciones de robustos ritmos de crecimiento para la energía solar a escala de red, ese porcentaje apenas alcanzará dos dígitos para 2020. La energía procedente de todo tipo de generación renovable, incluidas solar, eólica, de biomasa e hidroeléctrica, representará el 15,6% de la generación estadounidense para 2020, según la Proyección Energética Anual de 2016 de la Administración de la Información Energética de Estados Unidos. El carbón y el gas natural todavía proporcionarán el 65% de la generación energética en Estados Unidos, incluso con la energía solar a escala de red a un dólar (unos 88 céntimos) por vatio.

 

Se espera que el ritmo del crecimiento solar se ralentice durante los próximos años.La economía de la energía solar es tal que más allá de cierto nivel de penetración, las nuevas instalaciones pierden valor. Un fuerte crecimiento en despligues solares tenderá a suprimir los precios energéticos, según el director de investigaciones y análisis de la Iniciativa Energética del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU), Frank O´Sullivan. En otras palabras, más allá de cierto punto, las nuevas instalaciones solares empiezan a impulsar una bajada de precios no sólo de la energía procedente de plantas solares, sino también de las siempre encendidas plantas de combustibles fósiles que suplementan la intermitente energía solar. Eso está genial para los consumidores que compran energía barata. Pero no tanto para los operadores de plantas energéticas que necesitan lograr un retorno sobre la inversión. Si las nuevas ingrandes adiciones solares dificultan que los propietarios de las plantas energéticas recuperen costes, significa que el crecimiento del mercado solar es, hasta cierto punto, autolimitante. «Ahora que la energía solar representa más del 1% de la generación de electricidad estadounidense, el ritmo [del crecimiento] probablemente se ralentizará», afirma el profesor de economía de la Universidad Vassar (EEUU), Ben Ho.

 

Demasiada energía solar puede resultar dífícil de gestionar.  Añadir grandes cantidades de energías renovables al sistema puede generar un abanico de problemas (ver Si Europa quiere predecir su futuro basado en renovables debe mirar a Alemania). En lugares con un exceso de energía solar, como Alemania, Texas y California (EEUU), los productores a veces han tenido que pagar a los clientes por su consumo del exceso de energía de la red. Eso no cambiará a no ser que se desarrollen formas rentables de almacenar la energía, nuevos sistemas para equilibrar la demanda y la oferta por toda la red y nuevas infraestructuras de red para transportar la energía a distancias mayores. «Es un mercado mal diseñado», explica el profesor de consultoría de la Universidad de Stanford (EEUU) Jonathan Koomey, que estudia la economía del cambio climático. Reformar los mercados energéticos no será fácil, incluso con la energía solar a 99 céntimos (unos 87 céntimos de euro) por vatio.

 
Fuente: technologyreview.es

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